Cómo cobrar del exterior siendo freelancer en Argentina
Antes de elegir: tres preguntas
Conseguir un cliente de afuera es la mitad del trabajo. La otra mitad es que la plata llegue entera y en regla. Antes de abrir cuentas en cinco lugares, conviene responder tres preguntas:
- ¿Quién te paga? Una empresa grande suele pagar por transferencia bancaria y no cambia su forma de pago por vos. Un cliente chico o una persona tiene más flexibilidad.
- ¿Cuánto y cada cuánto? Un costo fijo por transferencia pesa mucho en pagos chicos y casi nada en pagos grandes. Un porcentaje, al revés.
- ¿Qué vas a hacer con la plata? No es lo mismo dejarla en dólares que pasarla a pesos para tus gastos del mes. Cada conversión tiene su costo.
Con esas respuestas, la elección entre las tres vías suele quedar bastante clara.
Transferencia bancaria
Es el camino más tradicional. Tu cliente le pide a su banco que transfiera dólares a tu cuenta en dólares en Argentina. Para eso le pasás los datos de tu cuenta y el código SWIFT de tu banco, un identificador internacional que tiene cada banco.
Lo bueno: todo queda documentado, es lo que prefieren las empresas y sirve para montos grandes.
Lo que cuesta: una transferencia internacional puede pasar por uno o más bancos intermediarios antes de llegar, y cada uno puede descontar una comisión. Tu banco también suele cobrar por recibirla. El resultado es que a veces llega menos de lo que te mandaron. Preguntá en tu banco cuánto cobra por transferencia recibida del exterior: varía mucho de un banco a otro.
Cuánto tarda: entre uno y cinco días hábiles, según la cantidad de intermediarios.
Algunas plataformas te dan los datos de una cuenta en Estados Unidos para recibir por ACH, que es la transferencia local de ese país. Para un cliente estadounidense es como pagarle a un proveedor local, y suele salir más barato que una transferencia internacional.
Plataformas de pago
PayPal, Payoneer, Wise y servicios parecidos funcionan como una cuenta intermedia: tu cliente te paga ahí y después vos decidís qué hacer con la plata. Muchos clientes ya las usan, y algunas plataformas de trabajo freelance pagan directamente a través de ellas.
Lo bueno: son rápidas, el cliente suele conocerlas y sirven para cobrar de varios clientes chicos.
Dónde se pierde plata: casi nunca en el momento de recibir, que muchas veces es gratis o barato, sino después:
- al convertir de moneda, si te pagan en euros o libras, por ejemplo;
- al retirar a tu cuenta en Argentina, que puede tener un costo fijo, un porcentaje o una cotización menos favorable;
- en las comisiones por inactividad o mantenimiento que cobran algunas.
Las condiciones para residentes en Argentina cambian seguido y no todas las plataformas ofrecen lo mismo acá que en otros países. Antes de elegir, leé la página de tarifas de cada una para tu país.
Dólares digitales
Las stablecoins, como USDC o USDT, son monedas digitales diseñadas para valer siempre un dólar. Tu cliente te las manda a tu billetera digital y llegan en minutos, cualquier día de la semana, con un costo de envío generalmente bajo.
Lo bueno: velocidad y costo de recepción.
Lo que hay que tener en cuenta:
- El costo aparece cuando querés pasar esos dólares digitales a dólares en tu banco o a pesos. Compará cuánto te queda al final en dos o tres plataformas.
- Dependés de la empresa que emite la moneda y de la app donde la guardás. No hay garantía de depósitos.
- Un envío a una dirección equivocada o por una red equivocada no se puede revertir. Hacé una prueba chica la primera vez.
- Cobrar en dólares digitales no cambia tus obligaciones: el trabajo se factura igual.
Cómo comparar de verdad
El error más común es mirar sólo la comisión por recibir. Para comparar dos caminos, hacé la cuenta de punta a punta con un pago típico tuyo:
- Recibir: ¿cuánto llega de lo que te mandaron?
- Convertir: si te pagan en otra moneda, ¿a qué cotización la pasan a dólares?
- Retirar: ¿cuánto cuesta llevarlo a tu cuenta en Argentina?
- Usar: si lo pasás a pesos, ¿a qué cotización?
El resultado es cuántos pesos o dólares te quedan por cada dólar que te pagaron. Con ese número, comparar es fácil. En la página ganar en dólares tenés las tres vías lado a lado.
Las reglas de cambio para quienes exportan servicios se modificaron varias veces en los últimos años. Antes de cobrar montos grandes, confirmá con tu banco o con un contador si hay algo que tengas que hacer con esas divisas.
Cobrarlo en regla
Cobrar en dólares no te saca la obligación de facturar. Si trabajás para un cliente del exterior, lo que hacés es exportar un servicio, y el comprobante que corresponde es la factura E. Para emitirla tenés que estar inscripto en ARCA como monotributista o como responsable inscripto, con una actividad que corresponda a lo que hacés.
Lo explicamos paso a paso en Factura E: cómo facturar servicios al exterior. Además de evitarte problemas, tener todo en regla te deja usar esa plata para cosas grandes, como un crédito o una propiedad, sin tener que explicar de dónde salió.
Ya cobraste. ¿Y ahora?
Una costumbre que ordena mucho: separar apenas cobrás. Una parte para los gastos del mes, una parte para impuestos (el monotributo o lo que te toque) y el resto a ahorro. Si el resto queda en dólares quieto en una cuenta, pierde un poco de poder de compra cada año; puesto a rendir en una opción de bajo riesgo, crece.
Para elegir dónde, el test de 5 preguntas te da un punto de partida, y la guía cómo empezar a ahorrar en dólares te ayuda a armar el hábito.
Esta guía explica cómo funcionan las cosas; no es una recomendación personalizada de inversión ni asesoramiento impositivo. Las tasas son orientativas, revisadas el .